versículos de esperanza

31 de Mayo: Sin Lágrimas en Mi Rostro

Palabras de Jesús:

“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas” (Salmos 126:5-6)

Los campos no esperan a que termine nuestra tristeza o hasta que resolvamos nuestros problemas. Si queremos comer el próximo invierno, tenemos que salir al campo y sembrar la semilla, ya sea que estemos llorando o no. Si hacemos eso, la promesa del salmo es que “volveremos a venir con regocijo, trayendo las gavillas”. No es que las lágrimas de la siembra produzcan el gozo de la cosecha, sino que, simplemente, la siembra produce la cosecha, y tienes que recordar esto incluso cuando tus lágrimas te tientan a dejar de sembrar.

Así que esta es la lección: Cuando hay un trabajo simple y directo que hacer, y estamos llenos de tristeza, y las lágrimas fluyen fácilmente, vayamos y hagamos el trabajo con lágrimas. Seamos realistas. Digamos a las lágrimas: “Lágrimas, con Dios soy fuerte y a pesar de invitarme a renunciar, tengo Su presencia para continuar sembrando el campo de vida que Él me ha regalado (el campo de mi familia, de mi hogar, de mi trabajo)”.

Vayamos adelante, El Señor nos acompaña para seguir sembrando.

Oración:

Señor, limpia de mi rostro con tus manos sanadoras, las lágrimas de mis tristezas y angustias, de manera que pueda continuar perseverando en el camino de bien que has labrado para mí.

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